A partir de esta semana ESTOY JUBILADA en mi carrera docente!!!!!!!,
comencé mi licencia y una nueva etapa.
Siento la gran paz de la tarea cumplida,
de no deberle nada a nadie…,
de no tener nada pendiente…,
de haber hecho lo que quise…,
de haber amado lo que hice en cada momento.
Fueron 35 años de intenso trabajo en los que aprendí muchísimo de cada una de las personas que pasó a mi lado. Todos y cada uno me dejó algo, siempre positivo.
Fueron años en los que traté de dar todo de mí con la esperanza y utopía de que solo la educación puede cambiar al HOMBRE.
Desde el primer día en que elegí ser MAESTRA, me sentí muy importante, porque tenía una misión muy importante en la vida.
Y eso que solo fui MAESTRA DE ARTE, nada más y nada menos…
Comencé a los 15 años a dar clases de Arte Ad Honorem… como se hacía antes… en Talleres de niños, junto a compañeros de la Escuela de Artes ¨Figueroa Alcorta¨ de Córdoba, a la cual asistía tomando clases de Dibujo y Pintura. Allí comencé a acercarme y a conocer lo que significa, y el valor que tiene LA EDUCACIÓN POR EL ARTE.
Mientras estudiaba, estuve a cargo de los Talleres de Grabado Infanto-Juveniles junto a dos grandes Maestras que influyeron mucho en mi vida: María Ester Brizuela y Tatá Gimenez.
Comencé a asistir a cursos, Congresos, Seminarios y a leer sobre Educación por el Arte. Recurrí a las fuentes y me sumergí en los grandes pensadores y pedagogos y fui construyendo mi camino con la visión de formar al HOMBRE SENSIBLE Y CREATIVO QUE LUEGO CAMBIARÍA EL MUNDO.
En 1983 se creó la Escuela de Artes en la ciudad de San Francisco, Córdoba, y me ofrecieron dar clases allí. Comencé a viajar todas las semanas con gran sacrificio pero feliz con el nuevo desafío: por primera vez daría clases a adultos. Mientras tanto, en Córdoba tenía mi Taller de Grabado en el cual trabajaba en mi obra y también daba clases. Mi padre me fabricó una hermosa prensa de grabado a motor, con todas las protecciones posibles para no correr riesgos con los niños que la usaran.
De esa época es la serie de grabados ¨buscando esa casa¨. Transcurridos tantos años, aún no tengo las estampas de toda la serie, pues lo que me gustaba era trabajar la matriz… la chapa…
El aguatinta es una maravilla y siempre un misterio, pero hacer la serie de estampas… no siempre me sedujo…
Ahora que CREO tendré más tiempo, me dedicaré a hacer las estampas. De a poco iré subiéndolas al blog.
En 1985 vine a vivir a Río Gallegos, iba a nacer mi primera sobrina y no podía perderme semejante experiencia.
Desde que llegué (había venido varias veces antes) me enamoré de la Patagonia, de sus cielos, de la inmensidad, del amplio horizonte, de las ondulantes mesetas… y también de mi actual marido y luego de mis hijos, nietos y toda la gran familia que tengo.
Me sorprendió que las imágenes que estaba haciendo en mis aguafuertes en Córdoba, representaran los paisajes de la meseta, la cual no conocía.
Dije: ¨ESTE ES MI LUGAR y me gustaría tener una casa en la ría con el Taller en el piso superior¨ Y así lo tengo… ya no veo la ría porque la ciudad creció, pero sí mi hermoso Taller lleno de imágenes, recuerdos y proyectos.
En Río Gallegos no había especialistas en Grabado, por lo cual pude formar el Taller en el Centro Polivalente de Arte y desarrollar la actividad; no por muchos años, porque la verdad es que lo que me gusta es la tarea de proyección, planificación y puesta en marcha de las cosas. Cuando ya caminan solas, prefiero buscar otro horizonte. Por suerte no me pasó lo mismo con la familia…, será porque todos los días hay un desafío…, por mi espíritu canceriano y de Gallo…, no lo sé.
Durante estos 23 años de Patagonia me dediqué casi totalmente a la educación en todos los niveles, siempre dentro del arte, estudiando…, buscando nuevas alternativas…, nuevos caminos, tratando de transmitir todo lo que aprendía con una pasión por momentos insoportable para los que tenían que correr a mi lado.
En ningún momento dejé la producción artística, siempre seguí trabajando silenciosamente, haciendo ejercicios para desarrollar la creatividad, para no perder la mano, para perder los miedos al plano en blanco, a la mirada del otro… a todo lo que tenemos los que de alguna manera creamos.
Como el grabado necesita tiempo constante, sistemático y contínuo para no cometer errores, y yo me encontraba en plena tarea de madre y educadora, me dediqué al dibujo y posteriormente a la pintura. Encontré en la meseta la expresión de todo lo que la Patagonia me transmitía y llegué a mi primera exposición individual ¨meseta…. patagonia…, esa piel…¨.

Hola a todos!!!!!
Ésta es para mí una experiencia totalmente nueva, iré aprendiendo cada día con la ayuda y aportes de los visitantes.
También está previsto conversar sobre las técnicas utilizadas, ya que cada uno experimenta en la soledad de su taller y utiliza diferentes recursos.
Agradezco desde ya a cada uno de los visitantes su aporte, sus comentarios, sus inquietudes.
Me enriqueceré con esta nueva experiencia que abre otras puertas, quizás insospechadas.